El pasado 4 de noviembre, tras una larga campaña y precampaña, tanto para demócratas como para republicanos, fue un buen día para la democracia del pueblo de los Estados Unidos de América al igual que lo fue, porqué no decirlo, para el mundo entero. El escoger a Obama como el 44º presidente de su democracia ha sido una gran apuesta por el cambio y por el futuro. No sólo se ha roto con muchos tabúes, por ejemplo el ser hombre de color (el partido demócrata hizo una gran apuesta, ya que sus dos candidatos en las primarias eran un hombre de color y una mujer), sino que se ha apostado por un cambio radical de gestión del país y del mundo en sí, al igual que por el sentido común.
Si aquella mano invisible, que no es tan invisible, como decía Adam Smith, deja que Obama lleve a cabo su programa, quedará en la historia como un gran presidente. Si lleva a cabo sus políticas sociales, que tanta falta hacen a ese país, en especial en lo que respecta a la sanidad, será recordado como el presidente de la unión, de la concordia y del respeto para con sus compatriotas.
Por lo que se refiere a la relación entre EEUU y España, tras la victoria de Obama, saldrá fortalecida. Tal y como ha dicho nuestro presidente, J.L. Rodríguez Zapatero: “Obama tendrá en España un amigo y aliado fiel”, “Obama abre un nuevo período de esperanza” al igual que “espera una relación más fluida y positiva”. Como hemos podido leer en la prensa, uno de los asesores del presidente electo de los EEUU ha comunicado que España se encuentra entre los países europeos que primero visitará Obama, algo impensable durante el mandato Bush. Nuestro país resultará beneficiado de la elección de los estadounidenses. Esto podremos empezar a verlo reflejado el próximo 15 de noviembre en Washington, cuando se celebre la cumbre económica. El presidente Bush, el de la rotura, la crispación, las mentiras, la chulería y un largo etcétera, nos tenía vetada la asistencia.
El nuevo presidente está revisando muchas de las órdenes dadas por Bush para anularlas, como pueden ser la prohibición de la investigación de las células madre, la autorización de la perforación de 360.000 acres pertenecientes al Estado de UTAH, para extraer gas y petróleo (algo a lo que se oponían los ecologistas). Al igual que estas dos derogaciones, también pretende realizar una mejora de la sanidad pública y planea cerrar Guantánamo.
Esperemos que tenga soluciones para Afganistán, Irak y la grave crisis en la que en estos momentos estamos sumergidos. No perdamos la esperanza y creamos que él ha abierto una nueva etapa, a la vez que distinta, en el mundo. Ojalá nos haga alcanzar el tan ansiado sueño americano. Nos convenció durante su campaña con el archiconocido “Yes, we can”. Ahora, toca demostrarlo con el trabajo, día a día. Esperemos que nadie ponga palos en sus ruedas y este mundo de locos en el que vivimos sea un poquito mejor cada día.
Irene Moreno
Secretaria de Formación JSC Cerdanyola